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Discurso del Presidente de la AEGLE Durante el Nombramiento de Darío Villanueva Prieto como primer académico correspondiente de la AEGLE y La Entrega de Premios de la Tercera Edición del Certamen Literario "Miguel de Cervantes"

 

 

Excelentísimo señor Darío Villanueva.

Académico y presidente saliente de la RAE

Excelentísimo señor Don Julián Bibang, vicepresidente de la AEGLE.

Señoras y señores,

 

En primer lugar séame permitido que, de todo corazón, le desee al Excelentísimo Señor Don Darío Villanueva la bienvenida a Guinea Ecuatorial, este país tropical cuyos hijos están todos solidariamente unidos en la asunción común y sublime de la hispanidad, como símbolo de su identidad innegociable.

 

Es este pequeño y gran país, que se siente orgulloso de su hispanidad cultural, que tiene colocados en el mismo pedestal a “Nzemedang de Engong” y al Quijote de la Mancha, para alimentar el genio creador de sus hijos, el que hoy se regocija y se emociona por el hecho de tenerle entre nosotros, para celebrar con cierto retraso pero no con menos entusiasmo, el recuerdo de este hidalgo que, nacido el genio creador de don Miguel de Cervantes, convirtió la enajenación en un canto al altruismo, una oda a la defensa del débil y la búsqueda sin límites del valor de la justicia.

 

Sí, Don Alonso Quijano convirtió su debilidad mental en continua búsqueda de la justicia, de la defensa de los valores de una cultura que coloca el altruismo por encima del ego enfermizo, y lleno de prejuicios, que levanta un muro infranqueable entre la persona y condición humana.

 

Para el Quijote de la Mancha, los molinos de viento, que se convierten en su sufrida mente en gigantes con enormes brazos, solo encarnaron para él una amenaza para el campesino, el pastor y el labrador, a los que juzgó que había que defender combatiendo el peligro que, supuestamente, dichos representaba para ellos.

 

A lo largo de su vida en la nube de su divorcio con la cordura y el recto proceder, Don Alonso Quijano, convertido en el Quijote de la Mancha, no hizo sino un intento de ayudar y defender. No intentó ser sino el caballero que en la sociedad se creía en el deber de vivir combatiendo la injusticia y el atropello del débil por el más fuerte.

 

Es, señor Villanueva y querido Director saliente de la RAE,  este espíritu que ha engendrado esta hispanidad tropical que hizo de la República de Guinea Ecuatorial la tierra que Quijote y a los guineos ecuatorianos los herederos de su nobleza de espíritu, orgullosos de la herencia cultural que les hace muy diferentes en el gran continente africano, a pesar de lo diminuto de su realidad  territorial y poblacional.

 

Guinea Ecuatorial ha querido, y esto es irrenunciable, ser la hispanidad bantú y tropical que se afirma en sus costumbres, en su expresión y comunicación oral y escrita.

 

Guinea Ecuatorial, en sus pobladores, se ha ratificado siempre en su identidad hispana; se considera y asume con orgullo su condición afro hispana y bantú, porque ya no es una opción sino una condición sin la cual dejaría de ser.

 

El idioma español es en nuestra sociedad el elemento insustituible de comunicación inter étnica y la definición de nuestra identidad; es el instrumento y fuerza de cohesión de la que nos enorgullecemos en cualquier círculo y latitud del mundo.

 

Por eso, el que usted, señor Villanueva, que ha dirigido la Real Academia de nuestra lengua común, se encuentre hoy aquí no puede sino llenarnos de satisfacción, como miembros de la Academia Ecuatoguineana de la Lengua Española, hermana de la RAE y de las nobles academias de la Asociación de las Academias de la Lengua Española (ASALE), a las que, siempre con orgullo y determinación, permaneceremos estrechamente unidos en la noble lucha por la grandeza de nuestro bello y rico idioma.

 

La AEGLE se siente orgullosa de, a pesar su muy reciente incorporación en la gran familia de las Academias de su género, liderar la dinámica de la defensa y consolidación del español en nuestro país, así como de su expansión en el continente africano.

 

Como lo dijera alguien en su día, Guinea Ecuatorial se considera, y quiere que así le conste a la gran familia hispanohablante, el puente necesario tendido para la deseada afirmación de la Hispanidad en el continente africano.

 

Nos sentimos particularmente satisfechos de poderle tener aquí, para presenciar y vivir en primera persona la entrega de los premios literarios ´´Miguel de Cervantes´´ que la AEGLE convoca cada año, en memoria y referencia del insigne e ingenioso escritor español.

 

Este certamen, que tiene por objeto no solo el premiar a las obras literarias de los ecuatoguineanos, jóvenes en su mayoría, sino celebrar el cada vez más creciente uso de nuestro bello idioma en su aspecto de comunicación gráfica de ideas, aspiraciones y sueños.

 

Es un tributo a nuestra hispanidad, un homenaje a nuestra determinación de luchar siempre y sin tregua para que el castellano, ya convertido en el español de todos los que nos sentimos parte de este sublime legado, no solo no se vea desplazado de nuestra realidad social-cultural y de nuestra condición incuestionable de un pueblo de estirpe hispana, sino  que crezca con más fuerzas y vigor, para la consolidación de su proyección en el continente africano y el mundo.

 

A los jóvenes premiados solo me queda decirles, sin querer “aguarles la fiesta” que, con estos premios que recibís hoy cada uno de vosotros, os comprometéis a servir de propulsores y defensores de nuestro idioma común, que no conoce de tribus ni etnias, sino que configura una sola raza de guineo-ecuatorianos, unidos por una cultura hecha idioma y un idioma hecho realidad social, para convertirla en una sociedad con identidad propia e irrenunciable, a la que, con la pluma y el genio creador, deberéis seguir defendiendo siempre.

 

Excelentísimo Señor Villanueva, la AEGLE celebra con su visita uno de los acontecimientos más importantes en su corta historia, que es vuestra asignación como Académico Correspondiente de la misma, porque tiene la plena convicción de hacerle justicia a la historia, honrando merecidamente a una persona que creó desde el primer momento en la condición hispana de nuestro país, sumándose al esfuerzo de varias personas guineo-ecuatorianas y españolas para la creación y puesta en marcha de la Academia Ecuatoguineana de la Lengua Española (AEGLE). Esta distinción, señor Villanueva, le convierte en uno más de esta institución africana-bantú e hispana, cuyas puertas siempre estarán muy abiertas para usted, no solo por su presencia física sino para recibir y beneficiarse de sus consejos y apoyo.

 

Es usted la segunda persona que se ve confiada la condición de miembro de nuestra joven institución, después del grado de Académico Honorario que el pleno de la AEGLE confió en su día al Excmo. Señor Don Teodoro Obiang Nguema  Mbasogo, no como el político y mandatario que es, sino como persona que en su momento, no solo manifestó interés y apoyo para la creación de la AEGLE, sino que consintió esfuerzos y voluntad para garantizar que su funcionamiento sea lo más eficaz y objetivo posible.

 

Una vez más, señor Villanueva, Académico Correspondiente de la AEGLE, sepa que es y será siempre bienvenido a Guinea Ecuatorial, como persona y su condición porque como hispano debe saber que en este bello país africano se encuentra en su propia casa.

 

Muchas gracias.